Servicios psicológicos para niños

En Psicotec, psicología y salud, sabemos que la salud psicológica de los niños es de vital importancia por la influencia que esta etapa de la vida va a tener en el adecuado funcionamiento de la persona adulta. De hecho, se ha constatado que la mayor parte de los problemas psicológicos que nos hacen sufrir a los adultos se originaron en la infancia.

NiñosAdemás, puesto que en esta etapa los cambios son tan rápidos y continuos, es necesario conocer el momento evolutivo en que se encuentra cada niño para comprenderle y ayudarle a crecer de forma saludable. A menudo los padres se sienten confusos y desorientados y no saben cómo manejar algunas situaciones, ya que la psicología del niño difiere en gran medida de la del adulto. Cada niño es único y las mismas formas de actuar que funcionaron con un hijo pueden ser totalmente inservibles con otro.

La propia sociedad cambia continuamente y los niños de hoy también son distintos a los de antes, por lo que el recuerdo de nuestra propia experiencia no siempre es un modelo adecuado para interpretar a nuestros hijos.

La propia sociedad cambia continuamente y los niños de hoy también son distintos a los de antes, por lo que el recuerdo de nuestra propia experiencia no siempre es un modelo adecuado para interpretar a nuestros hijos.

En Psicotec, psicología y salud, podemos ayudarte.

Sabemos que los niños tienen una capacidad asombrosa de aprendizaje y una gran flexibilidad para el cambio. Por eso, creemos firmemente que una intervención a tiempo significa resolver problemas actuales a la vez que prevenir problemas futuros.

Damos asistencia y orientación a padres de niños de todas las edades: su primer año de vida, la etapa preescolar, etapa escolar, pre-adolescencia y adolescencia.

Método de trabajo

Método de trabajo en tratamientos psicológicos para niñosEn Psicotec, psicología y salud, te ayudamos a manejar los problemas que tu hijo puede presentar a lo largo de su ciclo evolutivo.

Nuestra forma de trabajo consta de tres etapas:

En primer lugar necesitamos realizar una evaluación del funcionamiento psicológico y social del menor. Para ello podemos precisar según el caso y la edad del niño de entrevistas con los padres, los maestros (siempre con consentimiento de la familia) o el propio menor.

A través de instrumentos como las entrevistas semiestructuradas, cuestionarios, test estandarizados, registros de observación, o juego diagnóstico podremos comprender cómo está funcionado el niño en ese momento y qué podemos hacer para ayudarle en su desarrollo de forma adecuada.

En la fase de tratamiento hacemos la intervención que nos hemos marcado. Para ello, utilizamos técnicas de modificación de conducta, de comprobada eficacia, que aportan estrategias y habilidades de forma gradual y sencilla para que tanto los menores como los padres consigan los objetivos deseados. Esto se realizará en sesiones de una hora una vez a la semana.

Por último, en la fase de seguimiento realizamos sesiones cada vez más espaciadas en las que comprobamos que se mantiene lo aprendido y revisamos puntos débiles y dudas para asegurar el éxito del tratamiento.

La edad del menor va a determinar en gran medida el foco de la intervención, siendo fundamentales los padres en todas las edades pero con especial relevancia en edades tempranas y mayor protagonismo del menor alrededor de la adolescencia.

Problemas más frecuentes

  • Problemas de eliminación: enuresis, encopresis.
  • Depresión infantil.
  • Ansiedad, miedos y fobias.
  • Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad.
  • Problemas del comportamiento. Desobediencia, rabietas, conducta desafiante.
    Trastornos de la alimentación: anorexia, bulimia, obesidad.
  • Trastornos del sueño.
  • Trastornos psicosomáticos.
  • Problemas de habilidades sociales: agresividad, timidez.
  • Dificultades escolares:
    • Concentración.
    • Comprensión.
    • Lecto-escritura.
    • Hábito y técnicas de estudio.
    • Ansiedad ante los exámenes.